PUNTO FINAL
Año VII. Nº180
Martes 27 de marzo de 1973
Entrevista
"NINGÚN PARTIDO TIENE DERECHO A IMPONER SU TÁCTICA A LA IZQUIERDA"
EL vicepresidente del partido Radical y segundo de a bordo del Partido Federado de la Unidad Popular, Benjamín Teplizky, no cree que ningún partido o movimiento tenga derecho a "imponerle la estrategia y la táctica al conjunto de la izquierda".
Teplizky destaca que en la discusión "está el momento correcto para exponer las diferencias, para luego de haber alcanzado el consenso golpear todos en un mismo sentido al enemigo interno y al externo".
El vicepresidente del PR es partidario de la unidad de todos los revolucionarios que, dentro y fuera de la Unidad Popular, luchan por la construcción de una sociedad socialista.
PUNTO FINAL conversó con Benjamín Teplizky. Este fue el diálogo:
PF: ¿Podría hacer una breve referencia en torno al PR, antes y después de la elección del 4 de marzo?
BT: "El partido Radical, desde 1971, define su posición que ya se había planteado en 1969, de compromiso absoluto con el proceso revolucionario. Esto introduce en su interior problemas concretos con algunos sectores que pensaron que una cosa eran las declaraciones de principios y las líneas políticas acordadas por convenciones y algo muy distinto lo que se hacía en la práctica".
"En medio de estas contradicciones hubo que definirse. El grupo encabezado por Bossay y Baltra demostró un real compromiso con el sistema, lo que vino a producir una crisis del PR. Antes que se fueran de la Unidad Popular, ellos no estaban dispuestos a desarrollar acciones concretas al servicio de la revolución chilena ni siquiera por las vías y con el estilo pactado en la UP".
"La división del PR trajo confusión y la derecha y el imperialismo, con sus medios de comunicación y financieros, trabajaron en favor del otro sector, obligando al PR a una lucha de desgaste para impedir que la confusión hiciera presa de las bases del PR y, al mismo tiempo, tratar de hacer entender a los trabajadores que representamos que su lugar estaba junto a sus hermanos de clase, los obreros y campesinos".
"Por lo tanto, si hubo un partido dentro de la Unidad Popular que enfrentó en las peores condiciones la reciente campaña electoral, ese fue el Radical. El resultado fue que, por el PR votaron todos aquellos militantes o simpatizantes que, al igual que el resto del 43,7% de la UP, votó definido y dispuesto a jugarse el todo por la revolución".
El análisis que hace el PR está centralizado, entre otros puntos, en la cuestión del poder popular "que siendo un antiguo tema de la teoría de la revolución es nuevo para nosotros, sin olvidar que ha sido creado en Chile por la propia dinámica del proceso", señala Teplizky.
PF: ¿Cuál es su opinión en torno al poder popular?
BT: "El pueblo está generando en cada una de las crisis parciales que forman parte de la llamada lucha de clases, organismos e instrumentos que permitan ir creando un poder alternativo del poder burgués, en el sentido de que debe irse reemplazando la institucionalidad montada por la burguesía para la defensa de sus intereses y del imperialismo, por otra que vaya poniendo los cimientos —en esta etapa de transición— de la futura institucionalidad socialista".
"Frente a este fenómeno el PR, si es consecuente con sus planteamientos ideológicos de la Convención de 1971, ratificados en 1972, debe favorecer, alentar y participar en todas estas nuevas formas de poder popular, entendiendo con absoluta claridad que en esta etapa, y dadas las características objetivas del proceso chileno, no puede ser contradictorio con el gobierno popular; porque no se trata de repetir mecánicamente experiencias de otras revoluciones —especialmente la soviética de octubre de 1917—. El gobierno de Salvador Allende no es el gobierno de Kerensky y objetivamente, Chile en 1973 no es Rusia en 1917, ni la correlación de fuerzas internacionales, ni la situación de Chile en el concierto mundial, son hoy las que existían en 1917 para la revolución soviética, ni en la China de Mao, en 1949, ni siquiera iguales a las de 1959, cuando el Comandante Fidel Castro expulsó del poder al sátrapa Batista".
"Si bien la teoría revolucionaria tiene leyes de carácter general permanentes para todos los procesos, debemos recordar que una de ellas es que las realidades nacionales son intrasplantables en términos totales y absolutos".
PF: ¿Por qué se producen las expulsiones de militantes de la Juventud Radical Revolucionaria?
BT: "El nuestro es un partido que ha sufrido intensamente, como otros partidos, inclusive en los definidos como proletarios y marxista-leninistas, los efectos del proceso que estamos viviendo, máxime si se toma en cuenta nuestra trayectoria de más de cien años en la vida política".
"Uno de esos problemas es que subsisten los viejos métodos de lucha por el control de las directivas. En el caso de la Juventud Radical Revolucionaria —intensamente comprometidas sus bases y militantes con el proceso—, la lucha interior es agresiva, fuerte y, lógicamente, se expresa en decisiones que no guardan relación con el estilo tradicional del partido. Se da un hecho estadístico: hay expulsados de la JRR que aún hoy son militantes del partido, inclusive dirigentes o candidatos a parlamentarios".
"Espero, porque he trabajado en estos tres años con ese sector del partido, que estos fenómenos no reduzcan su capacidad combativa y la misión tan bien cumplida en estos últimos años de fuerte motor del avance ideológico del PR".
PF: Circula el rumor que hay interés en aplacar la corriente revolucionaria dentro de la UP, con el objeto de abonar el camino para un eventual entendimiento con el PDC ...
BT: "Este es un rumor en torno al cual no me pronuncio, pero sí puedo pronunciarme sobre la gravedad que está alcanzando, erróneamente, la lucha ideológica en el seno de la izquierda. Mientras la burguesía, con absoluta claridad y sentido de clase, tiene un mando central, una dirección central impuesta desde afuera, que logra imponer la unidad de acción por sobre aparentes contradicciones que entre sus partidarios hayan, en el conjunto de la izquierda se introducen elementos que sólo provocan el enfrentamiento interno y una gran confusión en la clase trabajadora que le da lección tras lección a la superestructura directiva".
"Es del seno de la clase trabajadora, del pueblo, en su conjunto, de donde han surgido las grandes batallas unitarias y sus instrumentos, como por ejemplo la creación del Partido Federado de la Unidad Popular".
"En el paro patronal de octubre, fueron los obreros y los campesinos quienes concibieron correctamente la teoría de los frentes patrióticos, expresando, en la práctica, la alianza de clase que con su conducción puede derrotar y derrotó en el hecho el paro patronal, como también en el 4 de marzo los planes de la burguesía".
"No creo tampoco en que cada partido o movimiento tenga derecho a imponerle la estrategia y la táctica al conjunto de la izquierda. En la discusión está el momento correcto para exponer las diferencias, para luego de haber alcanzado el consenso golpear en un mismo sentido al enemigo interno y externo".
"Más grave aún es el método de buscar aliados circunstanciales para tratar de imponer ideas, provocando el divisionismo en las filas del pueblo. Me defino y trato que mi partido asuma la misma actitud como campeón de la unidad, porque en esta materia no hago sino recoger las experiencias que todas las revoluciones socialistas han entregado hasta el presente".
"No se trata de un esquema ideal ni que esté por cualquier clase de unidad; se trata de la unidad con mayúscula de todos los revolucionarios y partidarios de construir en Chile una patria socialista".
PF: ¿Cuál es su juicio en torno al PIR y a la DR?
BT: "La opinión pública, a despecho de una gigantesca campaña publicitaria, sancionó con claridad e implacablemente a esos dos grupos de la política chilena. Un dirigente no puede agregar nada más, sino interpretar el veredicto de las urnas que literalmente barrió a esos dos grupos políticos del cuadro del Parlamento en castigo a los zigzagueos, al oportunismo, a la ambigüedad y a las traiciones".
PF: ¿Cuáles son las tareas que debe emprender la UP después del 4 de marzo?
BT: "Del casi 44% obtenido por el pueblo en las urnas nace una nueva gran etapa del proceso revolucionario chileno. No hay nada que excuse, a partir de este respaldo, el cumplimiento integral del Programa pactado con el pueblo. Inclusive, si tomamos el hecho que los votos obtenidos por la oposición no pueden ser interpretados, respecto del Programa, como una totalidad en contra, grandes sectores engañados por la reacción y sus medios de comunicación y por algunos de nuestros errores y golpeados por los graves problemas objetivos que los aquejan, deben volcarse hacia el cumplimiento del Programa popular si los sacamos del engaño, si superamos nuestros errores y llevamos adelante, sin transar, el cumplimiento de las grandes metas fijadas".
"Los observadores internacionales de todos los sectores de la opinión pública así lo han comprendido y, en el exterior, nuestros amigos y nuestros enemigos han reconocido la gran victoria y respaldo obtenido por el presidente Allende y por el pueblo. No sería la primera vez que los protagonistas de un proceso no se dieran cuenta —como se dan cuenta los observadores— de la propia grandeza de su lucha".
PF: ¿Qué juicio le merecen los sectores revolucionarios que están por el socialismo, pero que se encuentran fuera de la Unidad Popular?
BT: "He sostenido permanentemente y de las anteriores observaciones a sus preguntas se desprende con absoluta claridad, la necesidad de la unidad de todas las expresiones y organizaciones del pueblo, sus partidos, sus centrales obreras, sus agrupaciones laborales, etc., en pos de la gran meta que no es otra, y lo repito, que la construcción de una sociedad socialista en Chile. Nadie puede quedar al margen de esta gran tarea ni nadie tiene el derecho de marginar a quienes estén dispuestos a cumplirla por sobre las discrepancias tácticas o las exégesis ideológicas que generen grupos diferentes".
BENIGNO RAMOS A.
Recuperado de: http://www.blest.eu/inf/PF180.html
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