martes, 29 de diciembre de 2015

Recuperando nuestra historia: Por qué Frei busca al PR (Edición Nº31 PF, Junio 1967)

PUNTO FINAL
Año I. Nº 31
Junio de 1967

Receta yanqui

POR QUÉ FREI BUSCA AL PR

EDUARDO Frei, Presidente de la República, y Enrique Silva, ex Contralor General, son casi vecinos y amigos, por eso a este último no le llamó la atención que un día el mandatario llegara a su casa sin previo aviso, pero al parecer le sorprendió que lo hiciera acompañado de otras dos personas, aun cuando ellas son también amigas suyas.

Frei, un personaje que sabe ser cordial, cuando lo desea, sonrió a su vecino al mostrarle a sus acompañantes, los profesores universitarios David Stitchkin y Jacobo Schaulsohn.

Entre el dueño de casa y los dos acompañantes del mandatario hay cuatro puntos en común: son amigos, profesores universitarios, radicales y masones, por lo que pronto se hilvanó una amable charla.

Sólo Frei sabía en el momento de plantearse el agradable coloquio que éste iba a adquirir un tono más elevado, porque era él quien había provocado el encuentro y exclusivamente él conocía el motivo que lo impulsaba a crearlo.

Sin mayores rodeos, Frei explicó a los tres profesores universitarios que les había reunido para solicitarles su colaboración directa en la constitución de un "nuevo gabinete de personalidades nacionales". Aunque las reacciones fueron dispares en lo formal, todas coincidieron en una respuesta de fondo:

—Lo siento, Eduardo; pero no puedo aceptar tu gentil proposición.

Frei no iba a buscar una negativa; por el contrario, anhelaba una respuesta afirmativa para iniciar de inmediato una acción amplia destinada a renovar su gabinete, lo que ya contaba con el beneplácito de sus principales colaboradores democristianos: Bernardo Leighton, Gabriel Valdés y Juan de Dios Carmona.

Frei explicó a sus interlocutores que se propone lanzar un mensaje al país el próximo 4 de noviembre, día en que festejará el tercer aniversario de su ascensión al poder, en el cual anunciará la política gubernativa para los tres próximos años. 

El presidente dijo:

—Es mi propósito dar la mayor confianza a todos los sectores del país; por eso anhelo contar con el aporte de personalidades nacionales que contribuyan con el más amplio respaldo de influyentes sectores.

Uno a uno los profesores universitarios fueron explicando los motivos de orden personal, a los cuales agregaron razones políticas generales, que justificaban el rechazo a la petición presidencial. Uno de ellos expresó:

—Yo no soy una personalidad nacional; soy militante del Partido Radical, y no pienso renunciar a él.

Frei insistió en que deseaba contar con ellos como "personalidades", con lo cual recalcó que no pedía el concurso del Partido Radical, pero los tres comprendieron que el mandatario buscaba a través de su apoyo el respaldo de toda su colectividad.

El presidente Frei agregó que en su mensaje de noviembre dirá al país que está decidido a cumplir el programa que votó el pueblo el 4 de septiembre de 1964, y por lo tanto no se apartará ni una línea de él, lo que deberá interpretarse como un repudio total al Informe Político-Técnico que preparó un grupo de democristianos encabezado por el vicepresidente de INDAP, Jacques Chonchol, y que constituye una "biblia para promover una vía no capitalista de desarrollo económico".

Ante la insistencia del presidente Frei en su propósito de "dar confianza al país con un gabinete de personalidades", uno de los consultados expresó:

—Eduardo, la única persona que puede dar confianza a los chilenos es el Presidente de la República. ¿Qué confianza puedo dar yo al país?

La extensa conversación de tres horas se cerró con la negativa de los tres radicales, los cuales además deploraron el ofrecimiento porque les colocaba en una situación política inconfortable.

Con esa negativa se enfrió temporalmente la expectativa que había calentado en su cabeza el desorientado mandatario de llevar a los radicales al gobierno, lo que además de asegurarle una base más amplia a su gestión, podría dejarle en condiciones de independizarse, si las circunstancias lo exigían, de su propio partido.

Frei hizo su jugada en el mes de septiembre, el más ingrato para él de todos los meses del año 1967, sin olvidar que en enero el Senado le rechazó el permiso para viajar a Estados Unidos, lo que se tradujo en su primera derrota internacional.
En la jugada incluso se concebía el retorno del embajador en la URSS, Máximo Pacheco, quien reemplazaría en la cartera de Justicia al barbudo ministro Pedro Jesús Rodríguez. La vacante diplomática se ofrecería al profesor universitario Alberto Baltra Cortés, de vastas vinculaciones con los círculos gubernativos y culturales soviéticos.

Con anterioridad a esa maniobra, el presidente Frei buscó quebrar el frente radical con la oferta de la Contraloría General de la República al profesor universitario Eugenio Velasco, quien la aceptó; posteriormente el presidente del PR, senador Hugo Miranda, le comunicó a Velasco que debía rechazarla.

Frei no ha buscado el apoyo oficial del Partido Radical, aunque informalmente el ministro Juan de Dios Carmona le deslizó algunas sugerencias al respecto al senador Hugo Miranda.

Resulta evidente que Frei anhela crear contradicciones al radicalismo, para evitar lo que él estima más peligroso para la estabilidad de su gobierno y para el futuro candidato presidencial del partido democristiano: el entendimiento de esa fuerza política con socialistas y comunistas, fenómeno que parece ya cocinado en la social-democracia francesa.

El presidente ha pensado que él puede precipitar mayores contradicciones en el radicalismo si consigue que algunos de sus personeros más representativos se tienten con el poder y acepten colaborar con su gobierno.

En el mes de septiembre la inquietud del presidente Frei por atraer a los radicales aumentó, porque durante su desarrollo se precipitaron múltiples acontecimientos que contribuyeron a alentar los rumores "golpistas" que empezaron a circular en el mes de julio.

Los rumores llegaron a Washington, y ello motivó el desplazamiento hacia Chile de un enviado especial ("inspector del Departamento de Estado"), Patrick Morris, quien celebró entrevistas con personeros de los partidos políticos. Los dirigentes del Partido Socialista expresamente señalaron que ellos no conversaron con el enviado yanqui.

En su entrevista con el presidente del PR, Morris expresamente señaló que Washington consideraba como la fórmula ideal de gobierno para Chile, la compuesta por el partido democristiano y el Partido Radical. El senador y dirigente radical le manifestó que entre ambas colectividades habían muchos puntos divergentes que imposibilitaban ese entendimiento.

El reemplazo del embajador norteamericano en Santiago, Ralph Dungan, que "jugó la carta democristiana", como si fuera un miembro más de ese partido, por un funcionario de posiciones más conservadoras, indicó a Frei que Washington ya no tenía la misma fe que en 1964, sobre la continuidad de la fórmula PDC en el poder.

Otros acontecimientos inquietaron a Frei en septiembre. Oficiales de la Armada Nacional prepararon un memorándum de tipo económico, que fue entregado a las autoridades navales en calidad de pliego de peticiones.

El hecho no dejó de sorprender al Primer Mandatario, no obstante que días antes de registrarse ese acontecimiento había llamado a su despacho al comandante en jefe del Ejército, general Luis Miqueles Caridi, para expresarle su desazón por las declaraciones que el militar formuló a "El Mercurio". En esa conversación, Frei le anticipó que se mejorarían las rentas de las Fuerzas Armadas. En la Armada Nacional el asunto tomó un tono más subido, y por ese motivo dos de los oficiales navales que firmaron el memorándum fueron detenidos y recluidos en el Ministerio de Defensa Nacional.

En septiembre, y el mismo día en que fueron detenidos los oficiales navales, el gobierno dispuso la detención de los dirigentes del ultraderechista Partido Nacional, y una semana después dispuso la querella contra el senador Carlos Altamirano, socialista, que le significó a éste el desafuero como parlamentario.

La negativa temporal de los radicales dejó a Frei nuevamente prisionero del partido democristiano. Así lo entendieron los dirigentes de esa colectividad.

En una entrevista efectuada el lunes 25 de septiembre entre el presidente Frei y los dirigentes del PDC, estos últimos le manifestaron que si persiste la ingrata situación actual las relaciones se deteriorarán, haciéndose indispensable una nueva Junta Nacional, en la cual ellos pedirán un voto de confianza, que puede traducirse en la renuncia colectiva. Uno de los dirigentes expresó:

—presidente, en esa Junta se producirán dos alternativas: o gana usted y un fuerte sector del partido se resiente, con nosotros a la cabeza, o ganamos nosotros y usted tiene que allanarse a un entendimiento con la directiva.

El presidente Frei ha asegurado que está dispuesto a entenderse con su partido, porque "además considera que es de su responsabilidad asegurar la continuidad en el gobierno."

Los dirigentes democristianos observan fríamente la situación. Si el presidente Frei, angustiado por las presiones externas, persiste en su apertura hacia el radicalismo, la directiva no vacilará en renunciar. Por el momento ella sostiene que el Primer Mandatario ha garantizado su lealtad, la que incluso rubricó en una oportunidad con algunas lágrimas que saltaron sorpresivamente de sus ojos, cuando alguien puso en duda su consecuencia democristiana.

El presidente Frei cree que la fórmula radical mejorará la imagen exterior de su gobierno, sobre todo en Washington. Ese afán de "mostrar una nueva cara", señalado por el locuaz canciller Gabriel Valdés, puede impulsar a Frei a insistir en el apoyo radical. Por el momento, en su reemplazo, cuenta con la presencia del Consejo Superior de Seguridad Nacional, integrado por los jefes de las Fuerzas Armadas, con el que espera contener la inquietud interna y endurecer el rostro de su gobierno en el exterior, especialmente frente a las amenazas extremistas de los "gorilas" argentinos, que operan movidos por hilos cuyos extremos superiores se encuentran en el Pentágono de Washington.

Recuperado de: http://www.blest.eu/inf/PF39.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario