martes, 29 de diciembre de 2015

Recuperando nuestra historia: La revolución y los jóvenes radicales - Entrevista a Patricio Valdés (Edición Nº85 PF, 12 de agosto de 1969)

                                                                                                                                            PUNTO FINAL 

Año III. Nº 85 
Martes 12 de agosto de 1969


Entrevista

LA REVOLUCIÓN Y LOS JÓVENES RADICALES

PUNTO FINAL en su interés de divulgar los distintos planteamientos que se formulan dentro de la izquierda chilena, entrevistó al presidente de la Juventud del Partido Radical, Patricio Valdés Bastías. Las siguientes fueron las preguntas de PF y las respuestas de Valdés:

1—¿Por qué la Juventud Radical ahora se apellida "Revolucionaria"?

"Durante largos años en nuestro partido vivimos un proceso de definición política tendiente a superar toda una fraseología y acciones pragmáticas que lo habían mediatizado en su proyección, transformándolo en un instrumento dócil de la gran burguesía y de la penetración e influencias monopólicas externas.

Los sectores jóvenes, más conscientes y sin ataduras ni compromisos, dimos una lucha depuradora, tanto en lo humano como en lo político y programático, configurando un movimiento que, a escala nacional, levantó los lemas centrales de UNIDAD IDEOLÓGICA, DEFINICIÓN PROGRAMÁTICA Y ACCIÓN REVOLUCIONARIA PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA SOCIEDAD SOCIALISTA, que resumen y trasuntan nuestra concepción del mundo, nuestro enfoque social y nuestro combate, tipificando, incluso, los métodos a seguir. Entendidas así las cosas nacemos, en el Partido Radical como una esperanza vitalizadora que busca introducir una clara conciencia de responsabilidad en el proceso de transformación social chileno, para lograr que nuestro tronco y sus sectores más representativos se ubiquen como un movimiento comprometido, decididamente, con el cambio social, actuando, de manera vital y realizadora, en la superación de las estructuras injustas y regresivas de nuestra actual realidad socioeconómica.

La esencia del capitalismo es la explotación del hombre por el hombre, de la cual nace una situación de injusticia y desigualdad sociales en que los medios de producción son utilizados por una minoría privilegiada. Fruto de esta situación surgen abismales diferencias y contradicciones que se plantean en el seno de nuestra sociedad. El subdesarrollo económico, la penetración imperialista, los niveles subhumanos de vida son expresiones de la misma. En este plano de contradicción social, los partidos políticos constituyen la expresión y la defensa de los intereses de las clases que representan. Por extracción de clase, por mentalidad y sentimiento, el radicalismo debe y tiene que estar integrado a la acción de los que nada tienen.

Y, en este proceso de lucha de clases, el radicalismo debe impulsar la solución integral de los problemas que afectan a los explotados, la que será posible realizando los cambios estructurales y vitales que la realidad exige, primer paso hacia la instauración de la sociedad socialista.

Comprendemos que ya no es posible hablar de "progreso y desarrollo" sin pensar en una auténtica revolución que vaya contra el sistema capitalista, destruyéndolo, entendiendo por revolución aquel cambio profundo, rápido y arrollador de las estructuras económicas sociales, jurídicas y políticas, acompañadas de violencia creadora cuando las posibilidades institucionales de realizar tales cambios se encuentren totalmente cerradas. La realidad histórica demuestra, en forma fehaciente que, en ningún lugar del mundo, la revolución se ha impuesto sin adquirir ciertas manifestaciones bruscas y, ello en gran medida, ha dependido de la reacción contrarrevolucionaria, oligárquica y proimperialista, que defiende sus intereses con todos los medios almacenados en siglos de explotación. La violencia —algo que tanto inquieta a ciertos sectores— no es causa de una revolución sino, por el contrario, consecuencia de ella.

Por ello, al incorporar a nuestro nombre tradicional el concepto indicado en su pregunta, estamos ratificando una metodología, un compromiso y una acción... No aceptaremos jamás evaluaciones reformistas, siempre mediatizadoras, que sólo cambian aspectos parcializados de un todo que se mantiene incólume. Sí, sólo a un cambio revolucionario, profundo e irreversible, que destruya la sociedad capitalista actual y a todos sus sostenes, instaurando, de sus cenizas, un sistema más justo, más humano, que recupere para el hombre toda una axiología hoy perdida. .. Este no puede ser otro que el sistema socialista".

2. ¿Piensa la JRR que la unidad popular debe darse en torno a un programa y candidato presidencial del Partido Radical, o está dispuesta a trabajar por el programa y candidato de otro partido de izquierda?

"La Convención Nacional de la Juventud Radical Revolucionaria formuló un llamado a todas las fuerzas juveniles de izquierda del país en orden a conformar un gran Frente que acepte, propugne y practique un programa de acción común levantando las bases directas para la consolidación de la unidad popular nacional. Sabemos que éste es un proceso largo y dificultoso el que, sin dogmas ni pretensiones hegemónicas, debe forjarse. Fundamentalmente debe contener, en su conceptualización programática, las grandes aspiraciones de las mayorías nacionales. La inmediata y total nacionalización del cobre, de todas nuestras riquezas y reservas básicas, efectiva reforma agraria, bancaria, urbana, seguros, transportes, educacional, energía y telecomunicaciones, entre otras, deben servir de base para el trabajo conjunto de todas las fuerzas antimperialistas, antioligárquicas y antifeudales, las que, dentro de las actuales condiciones nacionales e internacionales, no pueden darse el lujo de satisfacer a sus enemigos dividiendo sus fuerzas progresistas. La unidad es, en consecuencia, imperiosa, y dirigida contra la burguesía nacional —en sus carismáticas perfilaciones— y el imperialismo norteamericano.

La Juventud Radical Revolucionaria plantea su ferviente anhelo de concretar un programa de acción que unifique los criterios de la izquierda chilena y que, a través de la decantación interna pueda fraguar la unidad popular, consolidándola ante un gran encuentro de partidos y organizaciones populares, donde nuestra colectividad presentará su más genuino adalid de avanzada, profesor Alberto Baltra Cortés.

Pero, obtenida la unidad popular, cimentada sobre un programa común, aceptado y compartido por todos los partidos progresistas, populares y de avanzada del país, y en opinión de los mismos, no prosperara nuestra postulación, consecuentes con lo anteriormente planteado y lo tantas veces dicho, la JRR trabajará y actuará en función del programa y del candidato surgente de la reunión antes mencionada".

3.—En el plano estudiantil, ¿qué opinión tiene la JRR de los esfuerzos que se hacen para formar la Unión Nacional de Estudiantes en reemplazo de la UFUCH?

"Siempre hemos pensado que la actual UFUCH no responde a las aspiraciones, anhelos e inquietudes de los universitarios chilenos. Desde su creación a la época ha sido un organismo burocrático, aislado de la gran masa estudiantil, servidor obsecuente de la "diplomacia oficialista". 

Cómo nunca, en un periodo de creciente organización de los sectores populares para la total conquista de sus vindicaciones, es vital el entregarle su certificado de defunción —del cual los universitarios del país tienen total conciencia— creando una gran central representativa y actuante, de los estudiantes del país.

Valoramos positivamente los esfuerzos que se han realizado en torno a la creación de la UNECH. Incluso, vamos un poco más lejos, ya que estimamos que ésta debe contar, además de la participación universitaria, con el concurso orgánico de los estudiantes de la enseñanza media y profesional del país.

El estudiante cada día con más fuerza toma conciencia que las diversas luchas contingentes tienen, al igual que las de los trabajadores, y de otros estratos postergados de la sociedad, una raíz común. Debe, entonces, orientar todas sus luchas gremiales y políticas a promover la más amplia unidad de acción con ellos, consolidándose una férrea lucha, cuestionando el sistema, promoviendo la instauración de otro, socialista, que recupere los verdaderos y efectivos valores de la democracia.

Bajo el prisma anterior, la futura UNECH debe y tiene que crearse con representación directa de los estudiantes integrándose, con posterioridad, junto a obreros, campesinos y capas medias, a una lucha decidida y firme por los cambios revolucionarios que la sociedad impone".

4.—¿Cree Ud. que el Partido Radical, después de su última Convención está dispuesto a participar en acciones conjuntas con otros partidos populares, como ser en toma de terrenos para pobladores, toma de fundos para hacer la reforma agraria, protestas estudiantiles callejeras, etc.?

"El Partido Radical siempre debió haber participado activamente en tales manifestaciones, compartiendo, paso a paso, la dura lucha de los obreros, campesinos y estudiantes chilenos. Circunstancias dolorosas y para todos conocidas llevaron a la colectividad a posiciones centristas o de derecha. Incluso, fue un tenaz cancerbero del pueblo. Hoy que vivimos una depuración, humana y política, meridiana, el radicalismo debe incorporarse activamente a la lucha de clases, participando, de manera decidida en las acciones por Punto Final enunciadas. En lo que a la JRR respecta tenemos bien clarificada nuestra posición. Será la determinación diaria, el compromiso permanente y la lucha frontal, más que mil acuerdos de Convención, los que probarán nuestra clara obligación frente al cambio social chileno".

5.—En su opinión, ¿han salido del PR todos los elementos derechistas que impusieron una conducta conservadora en el pasado reciente a esa colectividad?

"En nuestro análisis de los grupos humanos existentes en el partido siempre hemos partido de la idea que ellos pueden clasificarse en cuatro grandes sectores: a) los elementos conservadores, ligados a la alta banca, a la tenencia agraria, la gran industria y dependientes de los trusts y monopolios externos. Fueron ellos los que durante varias décadas dirigieron y controlaron al radicalismo, colocándolo al servicio de sus mezquinos y estomacales apetitos, permitiendo la penetración y voracidad imperialistas. Jamás los altos intereses nacionales los lograron motivar. 

Mucho de la actual situación conflictiva chilena se debe a su menguada acción u omisión. En su mayoría estos dirigentes fueron expulsados en la reciente Convención Nacional, b) elementos centristas, fluctuantes, sin gran preparación o interés en la problemática nacional. El grupo reaccionario los mantuvo manejados a su arbitrio. Hoy, adquiridas claras conciencias de avanzada, compenetrados de su misión interna, afincada en el estudio ideológico y en la realidad lacerante del país se empiezan a incorporar al proceso definitorio. c) el sector oportunista de izquierda que repite y vocea consignas o posiciones de avanzada sin compartirlas, sin que ellas sean fruto de una reflexión científica y de una toma de conciencia profunda. Mira sólo sus posibilidades futuras y d) los auténticos radicales de izquierda, con clara visión de su rol actual, profundamente compenetrados de una conceptualización política, programática, y estratégica que entrega un compromiso real frente al cambio social. Es la inmensa mayoría del Partido: mujeres, gremialistas, jóvenes, hombres de trabajo y esfuerzo, sin ataduras con el pasado conciliador y que están bregando tenazmente por lograr la transformación revolucionaria de nuestra sociedad.

Establecidas las bases anteriores y entrando derechamente a la pregunta, debemos indicar que todavía quedan sectores derechistas, conservadores y reaccionarios en lo interno de nuestro Partido, expresándose como una minoría muy débil, sin poder de decisión y determinación en las grandes líneas motrices de la colectividad. En todo caso, no obstante su escaso poder, la vigilancia doctrinaria debemos mantenerla siempre para evitar cualquier vacilación o cambio de timón que, en las circunstancias actuales, podría ser fatal para el futuro definido del radicalismo".

6.— En el plano juvenil, ¿cree usted posible la acción conjunta de los radicales con la FJS, el MAPU y el MIR, o sólo entiende que tales acuerdos pueden darse en el marco del entendimiento con el PC?

"Diversas iniciativas, en el pasado no muy lejano, han permitido lograr acciones conjuntas con la FJS y las JJ.CC. La solidaridad internacional, la defensa de la reforma agraria, de la reforma universitaria, la efectiva nacionalización del cobre, por sólo mencionar algunas, han conocido de nuestro quehacer unitario. En la actualidad, una campaña contra los Monopolios y el Capitalismo, a nivel nacional, que incluye marchas, foros, mesas redondas, conferencias, acciones de masas directas frente a los trusts más representativos, están permitiendo avanzar en estas acciones unitarias.
Por desgracia, con algunas organizaciones mencionadas, todavía no hemos podido adelantar trabajos comunes, fundamentalmente, debido al hecho de que trabajan con imágenes distorsionadas respecto a nuestro movimiento. El trabajo directo y concreto senaria para probar la validez de su aserto.

Los acuerdos para la acción deben surgir del diálogo entre todas las organizaciones juveniles de avanzada chilenas, sin que ellas puedan darse en un marco limitado. La causa del socialismo y la justicia social es un imperativo básico. En su construcción, partiendo de elementes específicos, tenemos y debemos actuar unidos. En contrario, presenciaríamos la existencia de un dogmatismo contumaz que nos impediría avanzar con mayor profundidad, entregándole una contribución innegable a las fuerzas de la reacción y el imperialismo.

Además, dichos acuerdos deben encuadrarse dentro de una táctica y una estrategia creadoras, fecundadas en la realidad objetiva nacional, actuando íntimamente vinculados a las aspiraciones de las grandes masas trabajadoras, sin constituirnos en elementos que dificultáramos el tránsito hacia la sociedad justa que preconizamos.

Repitiendo algo ya dicho otra vez, "las luchas diarias en torno a objetivos comunes mediatos e inmediatos, con características concretas, fraguan el avance poderoso de los trabajadores chilenos. El estar en actitud sempiterna hablando de revolución sin crear la conciencia, la organización y la acción para los cambios, termina por convertirse en una autosatisfacción en la violencia que inhibe tareas comunes y posterga, muchas veces, las responsabilidades que la juventud debería tener como agente impulsor de la transformación social".

La vasta complejidad de la problemática nacional y la necesidad de entregar una respuesta substantiva de las organizaciones juveniles chilenas nos lleva a reiterar, una vez más. nuestro llamado a la discusión y a la acción comunes. Es el pueblo de Chile el que espera nuestro aporte efectivo y concreto".

M. C. D.

Recuperado de: http://www.blest.eu/inf/PF85.html

1 comentario:

  1. Hola, necesito comunicarme con el/ los autores de este blog, para conversar sobre Patricio Valdés. Es de suma importancia familiar. Agradezco se comuniquen conmigo al mail correodelucia@gmail.com Muchas gracias!

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