PUNTO FINAL
Año III. Nº 85
Martes 12 de agosto de 1969
Entrevista
LA REVOLUCIÓN Y LOS JÓVENES
RADICALES
PUNTO FINAL en su interés de
divulgar los distintos planteamientos que se formulan dentro de la izquierda
chilena, entrevistó al presidente de la Juventud del Partido Radical, Patricio Valdés Bastías.
Las siguientes fueron las preguntas de PF y las respuestas de Valdés:
1—¿Por qué la
Juventud Radical ahora se apellida "Revolucionaria"?
"Durante largos
años en nuestro partido vivimos un proceso de definición política tendiente a
superar toda una fraseología y acciones pragmáticas que lo habían mediatizado
en su proyección, transformándolo en un instrumento dócil de la gran burguesía
y de la penetración e influencias monopólicas externas.
Los sectores jóvenes,
más conscientes y sin ataduras ni compromisos, dimos una lucha depuradora,
tanto en lo humano como en lo político y programático, configurando un
movimiento que, a escala nacional, levantó los lemas centrales de UNIDAD
IDEOLÓGICA, DEFINICIÓN PROGRAMÁTICA Y ACCIÓN REVOLUCIONARIA PARA LA CONSTRUCCIÓN
DE UNA SOCIEDAD SOCIALISTA, que resumen y trasuntan nuestra concepción del
mundo, nuestro enfoque social y nuestro combate, tipificando, incluso, los
métodos a seguir. Entendidas así las cosas nacemos, en el Partido Radical como
una esperanza vitalizadora que busca introducir una clara conciencia de
responsabilidad en el proceso de transformación social chileno, para lograr que
nuestro tronco y sus sectores más representativos se ubiquen como un movimiento
comprometido, decididamente, con el cambio social, actuando, de manera vital y
realizadora, en la superación de las estructuras injustas y regresivas de
nuestra actual realidad socioeconómica.
La esencia del
capitalismo es la explotación del hombre por el hombre, de la cual nace una
situación de injusticia y desigualdad sociales en que los medios de producción
son utilizados por una minoría privilegiada. Fruto de esta situación surgen
abismales diferencias y contradicciones que se plantean en el seno de nuestra
sociedad. El subdesarrollo económico, la penetración imperialista, los niveles
subhumanos de vida son expresiones de la misma. En este plano de contradicción
social, los partidos políticos constituyen la expresión y la defensa de los
intereses de las clases que representan. Por extracción de clase, por
mentalidad y sentimiento, el radicalismo debe y tiene que estar integrado a la
acción de los que nada tienen.
Y, en este proceso de
lucha de clases, el radicalismo debe impulsar la solución integral de los
problemas que afectan a los explotados, la que será posible realizando los
cambios estructurales y vitales que la realidad exige, primer paso hacia la
instauración de la sociedad socialista.
Comprendemos que ya
no es posible hablar de "progreso y desarrollo" sin pensar en una
auténtica revolución que vaya contra el sistema capitalista, destruyéndolo,
entendiendo por revolución aquel cambio profundo, rápido y arrollador de las
estructuras económicas sociales, jurídicas y políticas, acompañadas de
violencia creadora cuando las posibilidades institucionales de realizar tales
cambios se encuentren totalmente cerradas. La realidad histórica demuestra, en
forma fehaciente que, en ningún lugar del mundo, la revolución se ha impuesto
sin adquirir ciertas manifestaciones bruscas y, ello en gran medida, ha dependido
de la reacción contrarrevolucionaria, oligárquica y proimperialista, que
defiende sus intereses con todos los medios almacenados en siglos de
explotación. La violencia —algo que tanto inquieta a ciertos sectores— no es
causa de una revolución sino, por el contrario, consecuencia de ella.
Por ello, al
incorporar a nuestro nombre tradicional el concepto indicado en su pregunta,
estamos ratificando una metodología, un compromiso y una acción... No
aceptaremos jamás evaluaciones reformistas, siempre mediatizadoras, que sólo
cambian aspectos parcializados de un todo que se mantiene incólume. Sí, sólo a
un cambio revolucionario, profundo e irreversible, que destruya la sociedad
capitalista actual y a todos sus sostenes, instaurando, de sus cenizas, un
sistema más justo, más humano, que recupere para el hombre toda una axiología
hoy perdida. .. Este no puede ser otro que el sistema socialista".
2. ¿Piensa la JRR que la unidad
popular debe darse en torno a un programa y candidato presidencial del Partido
Radical, o está dispuesta a trabajar por el programa y candidato de otro
partido de izquierda?
"La Convención
Nacional de la Juventud Radical Revolucionaria formuló un llamado a todas las
fuerzas juveniles de izquierda del país en orden a conformar un gran Frente que
acepte, propugne y practique un programa de acción común levantando las bases
directas para la consolidación de la unidad popular nacional. Sabemos que éste
es un proceso largo y dificultoso el que, sin dogmas ni pretensiones
hegemónicas, debe forjarse. Fundamentalmente debe contener, en su
conceptualización programática, las grandes aspiraciones de las mayorías
nacionales. La inmediata y total nacionalización del cobre, de todas nuestras
riquezas y reservas básicas, efectiva reforma agraria, bancaria, urbana,
seguros, transportes, educacional, energía y telecomunicaciones, entre otras,
deben servir de base para el trabajo conjunto de todas las fuerzas
antimperialistas, antioligárquicas y antifeudales, las que, dentro de las
actuales condiciones nacionales e internacionales, no pueden darse el lujo de
satisfacer a sus enemigos dividiendo sus fuerzas progresistas. La unidad es, en
consecuencia, imperiosa, y dirigida contra la burguesía nacional —en sus
carismáticas perfilaciones— y el imperialismo norteamericano.
La Juventud Radical
Revolucionaria plantea su ferviente anhelo de concretar un programa de acción
que unifique los criterios de la izquierda chilena y que, a través de la
decantación interna pueda fraguar la unidad popular, consolidándola ante un gran
encuentro de partidos y organizaciones populares, donde nuestra colectividad
presentará su más genuino adalid de avanzada, profesor Alberto Baltra Cortés.
Pero, obtenida la
unidad popular, cimentada sobre un programa común, aceptado y compartido por
todos los partidos progresistas, populares y de avanzada del país, y en opinión
de los mismos, no prosperara nuestra postulación, consecuentes con lo
anteriormente planteado y lo tantas veces dicho, la JRR trabajará y actuará en
función del programa y del candidato surgente de la reunión antes
mencionada".
3.—En el plano
estudiantil, ¿qué opinión tiene la JRR de los esfuerzos que se hacen para
formar la Unión Nacional de Estudiantes en reemplazo de la UFUCH?
"Siempre hemos
pensado que la actual UFUCH no responde a las aspiraciones, anhelos e
inquietudes de los universitarios chilenos. Desde su creación a la época ha
sido un organismo burocrático, aislado de la gran masa estudiantil, servidor
obsecuente de la "diplomacia oficialista".
Cómo nunca, en un periodo
de creciente organización de los sectores populares para la total conquista de
sus vindicaciones, es vital el entregarle su certificado de defunción —del cual
los universitarios del país tienen total conciencia— creando una gran central
representativa y actuante, de los estudiantes del país.
Valoramos
positivamente los esfuerzos que se han realizado en torno a la creación de la
UNECH. Incluso, vamos un poco más lejos, ya que estimamos que ésta debe contar,
además de la participación universitaria, con el concurso orgánico de los
estudiantes de la enseñanza media y profesional del país.
El estudiante cada
día con más fuerza toma conciencia que las diversas luchas contingentes tienen,
al igual que las de los trabajadores, y de otros estratos postergados de la sociedad,
una raíz común. Debe, entonces, orientar todas sus luchas gremiales y políticas
a promover la más amplia unidad de acción con ellos, consolidándose una férrea
lucha, cuestionando el sistema, promoviendo la instauración de otro,
socialista, que recupere los verdaderos y efectivos valores de la democracia.
Bajo el prisma
anterior, la futura UNECH debe y tiene que crearse con representación directa
de los estudiantes integrándose, con posterioridad, junto a obreros, campesinos
y capas medias, a una lucha decidida y firme por los cambios revolucionarios
que la sociedad impone".
4.—¿Cree Ud. que
el Partido Radical, después de su última Convención está dispuesto a participar
en acciones conjuntas con otros partidos populares, como ser en toma de
terrenos para pobladores, toma de fundos para hacer la reforma agraria,
protestas estudiantiles callejeras, etc.?
"El Partido
Radical siempre debió haber participado activamente en tales manifestaciones,
compartiendo, paso a paso, la dura lucha de los obreros, campesinos y
estudiantes chilenos. Circunstancias dolorosas y para todos conocidas llevaron
a la colectividad a posiciones centristas o de derecha. Incluso, fue un tenaz
cancerbero del pueblo. Hoy que vivimos una depuración, humana y política,
meridiana, el radicalismo debe incorporarse activamente a la lucha de clases,
participando, de manera decidida en las acciones por Punto Final enunciadas. En lo que a la JRR
respecta tenemos bien clarificada nuestra posición. Será la determinación
diaria, el compromiso permanente y la lucha frontal, más que mil acuerdos de
Convención, los que probarán nuestra clara obligación frente al cambio social
chileno".
5.—En su opinión,
¿han salido del PR todos los elementos derechistas que impusieron una conducta
conservadora en el pasado reciente a esa colectividad?
"En nuestro
análisis de los grupos humanos existentes en el partido siempre hemos partido
de la idea que ellos pueden clasificarse en cuatro grandes sectores: a) los
elementos conservadores, ligados a la alta banca, a la tenencia agraria, la
gran industria y dependientes de los trusts y monopolios externos. Fueron ellos
los que durante varias décadas dirigieron y controlaron al radicalismo,
colocándolo al servicio de sus mezquinos y estomacales apetitos, permitiendo la
penetración y voracidad imperialistas. Jamás los altos intereses nacionales los
lograron motivar.
Mucho de la actual situación conflictiva chilena se debe a su
menguada acción u omisión. En su mayoría estos dirigentes fueron expulsados en
la reciente Convención Nacional, b) elementos centristas, fluctuantes, sin gran
preparación o interés en la problemática nacional. El grupo reaccionario los
mantuvo manejados a su arbitrio. Hoy, adquiridas claras conciencias de
avanzada, compenetrados de su misión interna, afincada en el estudio ideológico
y en la realidad lacerante del país se empiezan a incorporar al proceso
definitorio. c) el sector oportunista de izquierda que repite y vocea consignas
o posiciones de avanzada sin compartirlas, sin que ellas sean fruto de una
reflexión científica y de una toma de conciencia profunda. Mira sólo sus
posibilidades futuras y d) los auténticos radicales de izquierda, con clara
visión de su rol actual, profundamente compenetrados de una conceptualización
política, programática, y estratégica que entrega un compromiso real frente al
cambio social. Es la inmensa mayoría del Partido: mujeres, gremialistas,
jóvenes, hombres de trabajo y esfuerzo, sin ataduras con el pasado conciliador
y que están bregando tenazmente por lograr la transformación revolucionaria de
nuestra sociedad.
Establecidas las
bases anteriores y entrando derechamente a la pregunta, debemos indicar que
todavía quedan sectores derechistas, conservadores y reaccionarios en lo
interno de nuestro Partido, expresándose como una minoría muy débil, sin poder
de decisión y determinación en las grandes líneas motrices de la colectividad.
En todo caso, no obstante su escaso poder, la vigilancia doctrinaria debemos
mantenerla siempre para evitar cualquier vacilación o cambio de timón que, en
las circunstancias actuales, podría ser fatal para el futuro definido del
radicalismo".
6.— En el plano juvenil, ¿cree usted
posible la acción conjunta de los radicales con la FJS, el MAPU y el MIR, o
sólo entiende que tales acuerdos pueden darse en el marco del entendimiento con
el PC?
"Diversas
iniciativas, en el pasado no muy lejano, han permitido lograr acciones
conjuntas con la FJS y las JJ.CC. La solidaridad internacional, la defensa de
la reforma agraria, de la reforma universitaria, la efectiva nacionalización
del cobre, por sólo mencionar algunas, han conocido de nuestro quehacer
unitario. En la actualidad, una campaña contra los Monopolios y el Capitalismo,
a nivel nacional, que incluye marchas, foros, mesas redondas, conferencias, acciones
de masas directas frente a los trusts más representativos, están permitiendo
avanzar en estas acciones unitarias.
Por desgracia, con
algunas organizaciones mencionadas, todavía no hemos podido adelantar trabajos
comunes, fundamentalmente, debido al hecho de que trabajan con imágenes
distorsionadas respecto a nuestro movimiento. El trabajo directo y concreto
senaria para probar la validez de su aserto.
Los acuerdos para la
acción deben surgir del diálogo entre todas las organizaciones juveniles de
avanzada chilenas, sin que ellas puedan darse en un marco limitado. La causa
del socialismo y la justicia social es un imperativo básico. En su
construcción, partiendo de elementes específicos, tenemos y debemos actuar
unidos. En contrario, presenciaríamos la existencia de un dogmatismo contumaz
que nos impediría avanzar con mayor profundidad, entregándole una contribución
innegable a las fuerzas de la reacción y el imperialismo.
Además, dichos
acuerdos deben encuadrarse dentro de una táctica y una estrategia creadoras,
fecundadas en la realidad objetiva nacional, actuando íntimamente vinculados a
las aspiraciones de las grandes masas trabajadoras, sin constituirnos en
elementos que dificultáramos el tránsito hacia la sociedad justa que
preconizamos.
Repitiendo algo ya
dicho otra vez, "las luchas diarias en torno a objetivos comunes mediatos
e inmediatos, con características concretas, fraguan el avance poderoso de los
trabajadores chilenos. El estar en actitud sempiterna hablando de revolución
sin crear la conciencia, la organización y la acción para los cambios, termina
por convertirse en una autosatisfacción en la violencia que inhibe tareas
comunes y posterga, muchas veces, las responsabilidades que la juventud debería
tener como agente impulsor de la transformación social".
La vasta complejidad
de la problemática nacional y la necesidad de entregar una respuesta
substantiva de las organizaciones juveniles chilenas nos lleva a reiterar, una
vez más. nuestro llamado a la discusión y a la acción comunes. Es el pueblo de
Chile el que espera nuestro aporte efectivo y concreto".
M. C. D.
Recuperado de: http://www.blest.eu/inf/PF85.html
Hola, necesito comunicarme con el/ los autores de este blog, para conversar sobre Patricio Valdés. Es de suma importancia familiar. Agradezco se comuniquen conmigo al mail correodelucia@gmail.com Muchas gracias!
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